domingo, 2 de febrero de 2014

220 días.

Pocas personas llegan a hacerse importantes en tu vida. Con importantes me refiero a que te preocupas siempre por ellas, cuando te faltan estás triste y cuando las ves te consume la alegría. Quizá se necesite tiempo para llegar a ese punto, a veces sí, pero otras veces es puramente mágico, el primer día que le ves, que le conoces, sientes que va a ser de esas personas, que va a ser inolvidable.
Eso me pasó a mí, hace ya medio año (mañana) y aunque he intentado olvidarle, no preocuparme tanto por él, no ilusionarme con él, en fin, no quererle tanto, es algo inevitable. Es como si fuese innato para mí el sentir eso por él. El sonreír cuando me habla, el ponerme nerviosa cada vez que le voy a ver, el querer pasarme todas las horas abrazada a él.
¿Qué más quería yo que un chico con el que poder pasar horas escuchando música, fumando yerba juntos, jugando a videojuegos, mirar las estrellas en la playa, ver millones de películas sin aburrirnos, insultarnos sabiendo que jamás nos ofenderemos, hablando francamente sin miedo a parecer obscenos o unos cerdos, con el que poder hacer humor negro, alguien que no se ofenda con pedos ni eructos, beber cerveza y whisky hasta caernos por los suelos, ir a conciertos y festivales y dar tumbos por la calle sin rumbo?
¿Y si todo eso va sumado a una sonrisa perfecta, unos ojos marrones brillantes y una barba?
Pues verán, parece complicado pero sí, él es esa persona y por eso estoy así, por eso le quiero, porque soy 100% yo sin miedo a nada.

domingo, 19 de enero de 2014

Felicità

Yo nunca diré eso de "Mi felicidad tiene su nombre y apellidos" ni de mi boca saldrá un "eres mi vida". Nunca te llamaré "amor", "gordi", "cari" ni nada por el estilo.
Yo soy más simple, o quizá más compleja.
Yo demuestro mi cariño hablando con esa persona, siendo como soy yo.
Te puedo llamar hijo de puta, capullo, gilipollas, estúpido, tocho, pero eso no significa otra cosa que "te quiero".
Te puedo pegar, morder, hacerte cosquillas y abrazar, significaría lo mismo.
Pero, todo esto da igual, porque cuando estoy contigo me olvido de todo, no pienso, y te quiero.

martes, 12 de noviembre de 2013

Donde hubo fuego, cenizas quedan...


Eres el que más insomnios me ha provocado, tantas noches sin dormir y tú eres el único culpable...
Sí, al principio eran noches en vela que me gustaban, que disfrutaba, porque podía aguantar mil y una noches sin dormir sólo con tener tu presencia a mi lado, por notar tu calor o recibir tus abrazos. Con un beso me hacías olvidar todo, me hacías feliz.
Pero ahora, ahora son amargas noches de desvelo, en las que imagino y pienso cómo sería estar en ese mismo momento a tu lado, en lo que supone dormir en el frío de la noche sin tu calor.
Y lo único que se me pasa por la cabeza, esa triste y odiosa pregunta, ¿por qué?
¿Por qué?
Una pregunta y millones de respuestas,
¿Porque ya no sentías lo mismo?
¿Porque sólo fui un juguete?
¿Porque sólo fui la putita de verano?
¿Porque me había enamorado?
¿Por miedo?
¿Por la distancia?
¿Porque empezabas tú también a sentir algo más?

La vida es muy injusta, y cupido un cabrón desalmado.

¿Y si deseo con todas mis fuerzas que todo sea igual que antes?
¿Si se lo pido a las pestañas, a las velas de cumpleaños, a una estrella fugaz, al cigarro de la suerte de una cajetilla de tabaco?
Ojalá.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Happiness, no more be sad.

Estoy aquí, tumbada en mi cama. Pensando sin pensar.
Recordándome que mañana puede ser el peor día de mi vida o uno de los mejores. Y, ¿sabéis en qué estriba la diferencia? En un mensaje. En un mísero y jodido mensaje. En una pequeña muestra de que piensas en mi. Eso bastaría para alegrarme el día de mañana.
El cariño que me falta por el que entra.
Tu cariño para suplir el que nunca he tenido.

martes, 27 de agosto de 2013

Mommy, where's daddy?

Me trago mi orgullo y admito que te echo de menos, que no recordaba que un año sin ti era algo tan duro.
Echo de menos los abrazos que no me dabas, las palabras de cariño que nunca han salido de tu boca...
Dicen que somos masocas, que buscamos el paradójico dolor placentero que da sustento a nuestras tristes y pobres vidas.
La verdad es que no sé si lo que echo de menos es tu figura parental o las discusiones...
Sólo sé que, aunque este año lo puedo llamar el mejor de mi vida, ha sido duro, muy duro sin ti.
Pero tengo que aguantar esas irremediables ganas de correr a darte un abrazo cada vez que te veo, porque la realidad no es así, la realidad es un arma de doble filo. Y me tengo que aguantar, porque prefiero estar mal sin ti que fatal contigo.
Pero eso no cambia el que te eche de menos, porque eres mi padre y eso no se puede olvidar.

sábado, 24 de agosto de 2013

Que no quiero pegar ni un palo, que sólo quiero escuchar tu voz

Nunca diría "nunca encontrarás a nadie mejor". Mentiría.
En su lugar diría "nunca encontrarás a nadie peor"
Porque no soy perfecta, ni aspiro ni intento serlo.
Pero sé que sólo yo te puedo irritar de la forma en que yo lo hago, sólo yo puedo hacer que te canses pero aun así quieras estar a mi lado, sólo yo puedo ser tan pesada y conseguir que me devuelvas una sonrisa, sólo yo puedo ser pedante, cargante, borde, estúpida, ignorante pero, ¿los besos para callarme, los abrazos para calmarme y las sonrisas para desenfadarme a quién se los darías?

martes, 6 de agosto de 2013

It was love at first sight

Demasiado tarde. Game over.
No sé si sentías algo por mí, si te importaba algo...
Pero, advertí que no iba a estar siempre ahí dispuesta para ti.
Porque, por fin, he sentido de verdad amor, correspondido y, es la mejor sensación del mundo.
Puedo ya decir que te he olvidado, que no pienso en ti, por lo menos como lo hacía antes porque, alguien más importante ha pasado a ocupar mis pensamientos.
Y tanto en tan poco, amor a primera vista, un flechazo.
Su sonrisa, su pelo, su barba...
Sus gestos, sus besos, sus caricias...
Tus palabras, tus actos, tu forma de ser...
Porque, como dicen unos cuantos, somos unos hippies echoes el uno para el otro, la pareja perfecta...
Y sí, me agrada esa idea.